11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).

domingo, 19 de marzo de 2006

"Lo que el viento se llevó" (1939).


-- "Gone with the Wind". Estados Unidos. Año 1939.
-- Dirección: Victor Fleming, George Cukor (sin acreditar), Sam Wood (sin acreditar).
-- Actuación: Clark Gable, Vivien Leigh, Leslie Howard, Olivia de Havilland, Hattie McDaniel, Thomas Mitchell, Barbara O'Neil, Evelyn Keyes, Ann Rutherford, Oscar Polk, Butterfly McQueen, Howard C. Hickman, Alicia Rhett, Rand Brooks, Carroll Nye, Laura Hope Crews, Harry Davenport, Ona Munson, Paul Hurst, Cammie King, Eric Linden,
-- Guión: Sidney Howard, con contribuciones sin acreditar de Oliver H.P. Garrett, Ben Hecht, Jo Swerling y John Van Druten, basados en la novela de Margaret Mitchell.
-- Banda Sonora: Max Steiner.

-- "Lo que el viento se llevó" en IMDb.
-- "Lo que el viento se llevó" en la Wikipedia en inglés.
-- Viento Escarlata, blog enteramente dedicado a "Lo que el viento se llevó".

¿DE QUÉ SE TRATA?

Para los que se la han pasado seis décadas y media en el espacio exterior: Scarlett O'Hara es una niñita rica, mimada y caprichosa, en medio de una familia de aristócratas sureños de ascendencia irlandesa, que como corresponde (a su tiempo y lugar, no se piensen que soy racista), viven de explotar a los negros en las algodoneras. En un baile conoce al sinvergüenza Rhett Butler, pero ella sólo tiene ojos para (pronúnciese soltando un vaporoso suspiro) Aaaaaaashley. Pero Ashley ¡ups! se va a casar con Melanie. Todo correría por los cauces de un cuadrángulo amoroso vulgar y corriente, pero en medio, ¡¡¡LA GUERRA!!! El Sur se va a la guerra con el Norte, gana el Norte, y los ricachones del sur quedan en la más abyecta miseria. Ahora Scarlett O'Hara, reconvertida por las circunstancias en una demoníaca y despiadada empresaria, se autoimpondrá como misión rescatar a su familia, aunque para ello tenga que casarse con un viejo millonario. ¿Conseguirá conquistar a Ashley... antes de darse cuenta de que quizás sea Rhett el hombre de su vida...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

La década de 1930, que vio la llegada del cine sonoro, fue también aquella en que el cine épico por todo lo alto inició su desarrollo (habían esbozos como "Intolerancia" o "El nacimiento de una nación", pero digámoslo con todas sus letras, la trilogía de "El Señor de los Anillos" en versión muda no tendría ni el décimo de atractivo). Margaret Mitchell publicó en ese tiempo una novela sobre la decadencia del Sur tras la guerra civil, por cierto bastante racista, pero que a pesar de eso (o quizás por eso mismo) fue un éxito de ventas en Estados Unidos. Compraron los derechos, y... Bien, después había que hacer la película. Una bicoca. Solo que el rodaje de "Lo que el viento se llevó" fue en sí mismo una epopeya de tomo y lomo. El resultado valió la pena. El filme es uno de los más taquilleros de la historia del cine (en términos comparativos de población, cantidad de cines y valor del dólar a la fecha), catapultó a sus protagonistas a la fama, se alzó con el primer Premio Oscar a una actriz de color, y se volvió un clásico indiscutible del cine.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es la historia de amor por antonomasia del cine, cargada de tensión erótica (las escenas de beso pueden parecer ingenuas, pero en su tiempo eran de alto contenido sexual, casi softcore), y de pathos. Y es que los protagonistas se complementaban tan bien, y aún así, si hubieran existido un par de detallitos de diferencia, podría haber terminado todo de manera tan distinta... Para ver pañuelo en mano.

-- Tiene una enorme cantidad de elementos. Es un filme de guerra (aunque no tiene escenas de batalla). Es una historia romántica. Es un filme sociológico. Una película costumbrista. Todo condensado en uno. Aunque no lo crean, la novela es incluso mejor. Claro que cuesta condensar 1000 páginas de letra apretada en un solo filme, por mucho que dure tres horas y media, así es que puede alabarse el buen (y esforzado) hacer de los guionistas en ese sentido.

-- Los actores protagónicos son indudablemente carismáticos. Vivien Leigh, sobre todo, se roba la pantalla, confirmando la arriesgada apuesta de concederle el rol principal a una actriz por entonces perfectamente desconocida, y dejando en el camino a 400 otras postulantes, entre ellas varias veteranas (¡en ese tiempo!) de Hollywood.

-- Líneas para el bronce: "Francamente, querida, me importa un bledo" ("Frankly, my dear, I don't give a damn") es la frase más famosa de la historia del cine, según el American Film Institute. Curiosamente, le significó a los productores una multa por poner groserías en una película (¿qué pasaría hoy, con tanto f***, m*****f*****, s***, go to h*** y demases?).

-- Pocas películas han entregado una escena de desesperación tan perfecta, como aquella en la que Scarlett O'Hara regresa a su tierra natal de Tara, la encuentra entera arrasada por la guerra, se ve obligada a escarbar en la tierra para comer un nabo porque el hambre la carcome, y levanta el puño al cielo diciendo: "¡Con Dios como mi testigo, con Dios como mi testigo ellos no van a aplastarme. Pasaré por todo esto y cuando todo haya terminado, nunca volveré a tener hambre otra vez. No, y nadie más de mi gente. Así tenga que mentir, robar, trampear o matar. Con Dios como mi testigo, no volveré a tener hambre otra vez!".

IDEAL PARA: Estremecerse y emocionarse.

4 comentarios:

caveat emporium dijo...

Hola, General Gato y compañía,

Estupenda (y apasionada) reseña de un hito del cine.
¿Podría ayudarme con una pequeña investigación que estoy llevando a cabo? Veo que cita la última frase de Rhett como "Francamente, querida, me importa un bledo"; ¿aparece así en el doblaje de su país?
Gracias

General Gato dijo...

Gracias por los cumplidos. Se hace el mejor trabajo que se puede, y si es bueno, tanto mejor.

Esta peli la habré visto unas cuatro o cinco veces, aunque sólo una subtitulada en inglés. Aquí en Chile siempre la he visto traducida como "Francamente, querida, me importa un bledo". No sé cómo la habrán doblado en otras regiones. En cuanto a la versión subtitulada, me parece recordar que usaron la misma expresión en los subtítulos, aunque claro, eso fue hace unos cinco o seis años atrás, así es que no me pidan tanta memoria...

caveat emporium dijo...

Hola,
Muy amable, y muy curioso. Gracias.
Si alguna vez tienen ocasión de confirmar las frases usadas en el doblaje y en la versión subtitulada, tanto en Chile como en otro país, les ruego que aumenten nuestra lista en
http://vientoescarlata.blogspot.com/2008/01/tara-tara-tara-i.html

Un saludo.

General Gato dijo...

Por encargado entonces, y a ver si otros lectores ayudan... Por cierto, un Feliz 2008.

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