11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).

lunes, 16 de febrero de 2009

"Bonnie y Clyde" (1967).


-- "Bonnie and Clyde". Estados Unidos. Año 1967.
-- Dirección: Arthur Penn.
-- Actuación: Warren Beatty, Faye Dunaway, Michael J. Pollard, Gene Hackman, Estelle Parsons, Denver Pyle, Dub Taylor, Evans Evans, Gene Wilder.
-- Guión: David Newman y Robert Benton, y Robert Towne sin acreditar.
-- Banda Sonora: Charles Strouse.

-- "Bonnie y Clyde" en IMDb.
-- "Bonnie y Clyde" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Chico linda y chica linda se conocen. Son los años de la Gran Depresión, así es que en vez de irse a tomar un milkshake y presentarse a los padres como corresponde, o simplemente salir y hacer el shanti-shanti delight Buddha por ahí, ambos deciden emprenderlas contra el sistema, tomar la ametralladora y salir a vivir la vida loca por los caminos. En una de las tantas, se topan con una casa a medio derruir, que su dueño heredó de su padre, que a la vez heredó de su padre, que a la vez (suponemos) heredó de los indios originarios de la región, y que está con un mayúsculo cartel de "embargado por orden judicial a cuenta de la hipoteca impaga al Banco". El chico lindo (Clyde Barrow, o sea Warren Beatty cuando inflamaba corazones femeninos) y la chica linda (Bonnie Parker, la por ese entonces muy vistosa Faye Dunaway) dicen entonces la frase canónica ésa de "nosotros robamos bancos", a pesar de que en su p*** vida se las han empeñado con uno. Pero lo hacen. Porque eso es lo que se hacía en la época de la Gran Depresión, para redistribuir el dinero convenientemente acaparado por los especuladores: asaltar bancos para propender así a una redistribución de la riqueza que pusiera la economía en marcha otra vez. Empieza así la Balada de Bonnie y Clyde, estos dos descastados que por aquello de impresionar al sexo opuesto se meten a gangsterstars (los abuelitos lejanos de los raperos con pistolas, vaya), que pronto se verán acosados por la policía y el sistema, hasta su lógico y lúgubre final... Por eso, chicos, ustedes deben portarse bien, obedecer en todo a sus padres, ser niños de bien, y estudiar y crecer para transformarse en hombres de provecho para la sociedad. Amén.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

¡Ah, esos turbulentos '60s! Eran buenos años: los pijos metíos a rebeldes salían a las calles a protestar contra Vietnam, esos melenúos de Liverpool (¿cómosellamaban...? ¡Oh, sí! The Beatles, como el chaleco que se llama beatle) la llevaban, y con la píldora podías meterte con cualquiera a follar como conejos (bueno, eso si eras lo suficientemente bonito, que por muy hippie que se fuera, en cualquier época que se precie de tal nadie quiere follar con la fea). Para responder a esa oleada de rebeldía juvenil reprimida por tantos años de pie de manzana hornéandose en la ventana, el cine tuvo que emprender una profunda renovación. Esos entrañables bailarines bajo la lluvia, esos vaqueros peinaditos y de camisita limpia, esos gángsters siempre bien ataviados y reprendidos por el cura de turno hasta comer dieta de plomo, todo eso ahora lucía vetusto y anticuado. El cine se volvió más outrageous: más (y más extraño) sexo, más violencia... "Bonnie y Clyde" se inscribe dentro de esa tendencia revisionista generalizada, en donde los viejos códigos fílmicos (en este caso el cine de gángsters '30s style al estilo de "El enemigo público número 1" o "El bosque petrificado") eran subvertidos y reconvertidos en otra cosa. Por supuesto, lo que en esa época era progre, chupi y lo más adelantado de lo adelantado, hoy en día luce clásico, canónico, casi tan vetusto como ese tipo de cine al que se proponía reemplazar. Pero sigue siendo una joya fílmica.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una peli romántica. No me refiero sólo al romanticismo ñoño de "tequiero/teamo/teadoro" (aunque también lo hay), sino a esa cosa más vaga e indefinible que es el individualismo remarcado por encima de las convenciones sociales. Lejos de las convenciones del cine de gángsters de los '30s, aquí los gángsters son héroes sin paliativos (antihéroes, cabría mejor decir), y el sistema es el malvado. Puro romanticismo, vaya. Las motivaciones de los héroes son el más puro y refinado narcisismo: cada uno se mete a la vida delictual porque quiere impresionar al otro, y bueno, ambos se retroalimentan mutuamente. Un cuarto de siglo después, la idea de una pareja de outsiders armados con revólveres en la carretera le seguirá pareciendo buena a Oliver Stone, que rodará "Asesinos por naturaleza" con el mismo espíritu, aunque con resultados claramente inferiores.

-- Bonnie y Clyde, tal y como se presentan en esta peli, podrían perfectamente candidatearse al Premio de la Pareja Fílmica Más Extraña De La Historia. Verán, él... bueno, él... mmmmmm... Ella es calentorra, muy calentorra, cashonda hasta la médula, mientras que a él... pues bien... verán, es que a él no se le para la cosita. Iñipiñi. Cero. Nada. La peli tiene la suficiente delicadeza para no explorar en esa perturbadora faceta sexual de Clyde, pero de todas maneras, algo dice el que ambos puedan seguir adelante con su peculiar relación, a pesar de que él volaría medio planeta para esconderse del agresivo acoso de un par de biberones, mientras que ella, bueno, tiene que contentarse con aguantar la respiración hasta 10 y tomarse una ducha fría (y nótese que la Dunaway en esos años estaba para duchársela entera...). Aquí hay méritos compartidos, porque si bien el guión desarrolla muy bien este muy extraño romance entre ambos, también está el extraordinario trabajo de Warren Beatty y Faye Dunaway al respecto (imaginamos esto como un acto de valentía del señor Beatty, considerando que en esos años tenía fama de meterle escopetazo a cuanta gallinácea se le cruzara por el cañón, que era el nuevo chico rubio de Hollywood, y que además era el productor de la peli con casi entera libertad creativa, y por lo tanto, tenía todas las cartas para presentarse como macho viril matachicas, en vez del rol que hace en esta peli).

-- La parte de la acción y la violencia, pues bien... Ya sabemos que las copias le hacen mal al original. En su tiempo, muchas soluciones narrativas de esta peli eran buenísimas y originales, incluyendo el hecho de tener violencia a raudales combinada con música campirana. Pero esta fórmula fue tan imitada después (¡hasta en "Los Dukes de Hazzard", MFG!), que ha perdido gracia, y hasta es pesadota (ahí tienen a Homero Simpson y su clásico diálogo: "¡Empezaron a perseguirnos cuando pusiste esa música campirana de persecusión!"). Pero si uno se saca a los imitadores de encima y se concentra en lo que esta peli representó para su tiempo, o simplemente en el delicado acabado de las escenas de violencia, sigue siendo grande como la vida. Lo interesante del caso es que la violencia es tratada como parte de la atmósfera, incluso se respira en el ambiente, sin que los protas sean de naturaleza especialmente violenta. Dicho de otro modo: lo perturbador aquí no es poner a gángsters disparándole con rifles a la policía, o a policías ametrallando bárbaramente casas y autos para liquidar a los enemigos públicos de la sociedad, sino el hecho de que los protas piensan y actúan con perfecta inconsciencia, casi como niños chicos, y de este modo, cada vez que jalan del gatillo lo hacen con una amoralidad casi perfecta. Pero son tipos realizados, eso sí: el sueño americano perfecto, ¿no?

-- La ambientación de la peli, durante la Gran Depresión (la época en que efectivamente vivieron los históricos Bonnie y Clyde) añade una interesante segunda lectura a la peli, que no se dice frontalmente, pero que en más de algún minuto puede leerse. La Gran Depresión es uno de los episodios más traumáticos en la Historia de los Estados Unidos, porque representa el tenebroso reverso del American Dream: en 1929 la economía se fue a pique básicamente porque una manga de especuladores se pusieron a sobrevalorar acciones en el juego de la Bolsa, y cuando éstas se desplomaron, toda esa riqueza ficticia se evaporó y millones de personas se vieron paradas, o bien con hipotecas hasta el pescuezo. Antes de 1929 todos iban a ser millonarios, sin detenerse a pensar que alguien tiene que ser pobre para hacer el trabajo de baja calificación que permita a los millonarios seguir viviendo su lujoso tren de vida, y eso después de 1929 se acabó (por unos años al menos). Bonnie y Clyde en muchos aspectos son el resultado de dicho quiebre social. Quizás sean delincuentes, quizás sean gángsters, quizás se hayan liado a tiros con la policía y hayan matado a alguno, pero también en última instancia el sistema es el responsable, ese sistema que permitió la especulación irresponsable a gran escala y después hizo pagar al pequeño contribuyente los platos que esencialmente fueron rotos por los grandes contribuyentes. Esta peli representa de este modo la rayana incapacidad de una sociedad como la de Estados Unidos, que se pretende y a veces hasta actúa como si fuera democrática, para hacerse cargo de sus vástagos, cuando el American Way of Life por alguna razón sale mal, así como las formas retorcidas que el individualismo del Self Made Man puede volverse contra el individualismo de otras personas, cuando la prosperidad se acaba por culpa de otros Self Made Man. Y todo esto, ambientado en lugares tan clásicamente americanos como los pequeños poblados post-FarWest del MiddleWest yanki. La lectura, no por soterrada, es menos evidente. Con esos mimbres, vamos a ver si la combinación de la moda de hacer remakes por todo en Jólivu, con la Crisis Subprime made-in-2008, llevan a perpetrar una nueva versión de esta peli. Bueno, ya salió el rumor de que Clyde (la Faye Dunaway) sería interpretada por... ¡Hillary Duff! (Bastet, si lo permites, te lo juro, me cambio de religión).

IDEAL PARA: Ver una peli ultraclásica y catedralicia sobre el mundo de los bajos fondos de Estados Unidos, y sobre lo que significa ser americano en tiempos de crisis.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "BONNIE Y CLYDE":

-- (Ir a la página) Comentario en Pablo Cine.
-- (Ir a la página) Comentario en Quesito Rosa.
-- (Ir a la página) Comentario en Ese Cierto Cine.
-- (Ir a la página) Comentario en De Locuras Y Paranoias.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

-- Inicio de la peli [en inglés, sin subtítulos]. -- Escena en la que se confiesan como ladrones de bancos [en inglés, sin subtítulos]. -- ¡Primer papel de Gene Wilder en el cine, en esta peli! [en inglés, sin subtítulos].

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